miércoles, 27 de agosto de 2014

Cuando el Amor y la Ternura acrisolan un amor a "primera vista"




Roberto y yo hemos sido grandes amigos por décadas, desde la adolescencia compartimos siempre las más importantes experiencias de nuestras vidas, estrechando nuestro vinculo en cada evento que implicara aquello que fuera marcando cada tiempo, con el signo imborrable del asombro y la belleza de la vida.

Por eso, cuando conoció a quien sería la compañera de su vida,  inmediatamente me escribió una pequeña carta informándomelo, y  describiendo emocionado la forma en que cupido acababa de intervenir contundentemente en su vida.
Decía más o menos lo siguiente:

Mi siempre apreciado Manuel:

Me encontraba apenas hace unos días en una trattoria romana ante suculento plato de espagueti,  cuando me invadió una extraña y agradabilísima sensación  que me hizo levantar la vista, para encontrarme con la mirada de unos intensos ojos claros en una hermosísima persona sentada en la mesita vecina.

Entre el calor, y la timidez que bien sabes que me caracteriza, le correspondí lo mejor que pude. Su mirada parecía concentrar toda la profunda belleza que un rostro pueda expresar, y que sólo deja lugar a la íntima  comunión que nace espontanea entre dos seres ante el  descubrimiento del amor a primera vista.

De pronto, el sentimiento que fluía entre ambos  fue confirmado por ella con  la más maravillosa de las sonrisas. Yo, a mi vez,  un poco sonrojado, encontré el valor para acercarme y presentarme.

Desde ese momento no quise perderla y, tal vez te sorprendas ¡ya es mi novia!  Espero pronto la conozcas, su nombre es Susana.

Asistí feliz  a su boda con Susana y a otros  tantos  eventos importantes en su vida familiar. Hoy, algunos años después me encuentro con él en la habitación de un  hospital,  cuida de su esposa recién operada de un carcinoma en la mandíbula derecha.

Roberto observa  la curación por parte de dos enfermeras. Una lágrima resbala en silencio desde el borde del lacrimal hasta la brutal herida en el rostro de la enferma que denota un momento de angustia.

Él capta aquella mirada asustada, suplicante, toma un apósito y hace un guiño a las enfermeras que suspenden momentáneamente su labor, se aplica suavemente  con una sonrisa encantadora a hacerle ver que es él quien  la cura, mientras va susurrando dulces palabras de consuelo. Luego, deja a las enfermeras proseguir mientras  le acaricia la frente.

Al final de la curación, con la frente perlada de sudor por una natural resistencia hacia las consecuencias  humanamente desagradables  de la intervención quirúrgica, acerca su rostro y besa el apósito sobre la herida  aun supurante, para luego acurrucar su cara junto a la suya.

Ella cierra los ojos apretándolos intensamente,  sorbiendo la sensación de ambos rostros juntos. Tras unos momentos, los abre para esbozar con esfuerzo en su rostro tumefacto, adolorido y desfigurado,  una sonrisa de profundo y amoroso agradecimiento.

Aquel rostro distante de la belleza física de aquel primer encuentro descrito en la carta de Roberto aún expresa la íntima comunión que sigue naciendo espontánea, con la confianza de recibir del amado una sonrisa y ternura verdaderas.

Se aman con una libertad  que los eleva muy por encima de las experiencias  sensibles y los motivos de razón que integraron  su unión en sus inicios. Razones todas de bondad  pero que jamás  limitarían su yo libérrimo que preside con toda su voluntad,  su mutua  entrega en cuerpo y alma.

Soy testigo de la lección  de vida y  amor de un matrimonio acrisolado; de un ejemplo de amor grande en la vida ordinaria, en donde la voluntad enamorada comunica su presencia con rostros y manos entrañablemente afectuosos, con la amabilísima sonrisa y la caricia tierna. Manifestaciones que tocan la verdad, bondad y  belleza en lo sublime del  amor conyugal.

(Artículo publicado por la revista Ser Persona)

La ternura de la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja

Pues brilláis en Valvanera 
como sol de esta región
miradnos Madre amorosa
con tierna predilección
miradnos Madre amorosa
con tierna predilección 

Virgencita adorada de Valvanera
serranilla graciosa, bien de esta tierra. 

viernes, 22 de agosto de 2014

Acariciar

Acariciar. A veces se trata de eso. En nuestro mundo, en nuestra vida, en nuestro día a día. 
Algo tan sencillo como eso. 

Sonreír a quien está triste (pero no sonrisas fáciles o vacías, sino que establezcan un vínculo). 

Apretar una mano (y con ello transmitir un mundo). Acariciar un rostro, prometiendo estar ahí.

Ver, y aún más, mirar al otro… oír, y entonces escucharle. 

Abrazar a quien se siente tan abandonado, tan abatido… 

Estar ahí para los otros, y hacérselo saber. 

Me gusta pensar en Jesús como un hombre que también hablaba con sus gestos.

martes, 12 de agosto de 2014

domingo, 3 de agosto de 2014

Vulnerabilidad y valentía

VULNERABILIDAD

ES IGUAL QUE
 
 VALENTIA

 

Quizás lo único que tienen en común son las consonantes con las que empiezan ambas palabras. Sin embargo, yo diría que son sinónimas en su sentido.

Cuando escuchamos decir de alguien que es vulnerable, pensamos en una persona débil, desprotegida, indefensa… alguien que puede ser herido.

En cambio cuando oímos que una persona es valiente, en seguida nos viene a la mente alguien atrevido, osado, arriesgado, decidido…una persona esforzada.

Antes de continuar, desgranado estas dos palabras y su relación intrínseca, nos vamos a trasladar al mundo del cine. Hace poco menos de dos años, proyectaban  la película Brave, que se traduce al castellano por Valiente. Es un film de dibujos animados. Sin ánimo de destrozar la película, solo me voy a quedar con una de las enseñanzas que trasmite en su guión.  Es más que una historia, en la que se puede entrever que, la verdadera valentía de una persona, es la que brota de la necesidad de transformarse, de madurar en todas sus dimensiones. Y en este punto, ya estamos en condiciones de seguir.

No es más valiente el más intrépido, sino el que más arriesga. Y el mayor riesgo que se puede correr es el de quedarse totalmente desprotegido. Puedo ser valiente, pero no me toques el dinero, ni el trabajo, ni mi comodidad… ¿Dónde está la dificultad?
 
La verdadera pérdida, es perder lo valioso. Valiente es también el que tiene valor, el que vale. Y sin entrar en términos cuantitativo, fácilmente entendemos, que tiene algo importante. Es de valientes ser capaces de renunciar a  nuestro valor para quedarnos expuestos y dispuestos. Este es el valiente vulnerable. Y ya van las dos palabras emparejadas.

Renuncia a su valor y se hace vulnerable. No es una decisión fácil, ni espontánea, ni irracional. Es una opción que nace de la experiencia de haber descubierto que el verdadero valor, es no valer.

Así escrito puede parece un poco  disparatado, pero si analizamos las razones que hay detrás de esto, fácilmente podemos entender que radican en haber descubierto donde está el autentico valor y único.

Mi valor, no es lo que yo diga de mí, o incluso, lo que dicen otros. Soy valiosa porque he sido creada con un valor intrínseco y desconocido, que solo puede ser descubierto cuando dejo que salga mi auténtica valía. Y ésta, solo es posible, en la medida en que no tengo medida para dejar que la mentira me lo impida. Nada de espejismos, ni engaños. Nada de apariencias, ni sobrevaloraciones. Nada de egoísmo.

Para neutralizar su efecto, es indispensable dejar mi yo, lo mío, el conmigo, el para mí… y salir. Y las armaduras son costosas, e ir desprendiéndose de ellas, requiere un ejercicio de valor, que solo será autentico si me muestro como soy, y no como yo misma u otros piensan que soy.

Esto necesita de mucha espeleología interior. De mucho buceo en lo profundo de mi ser. Y adentrarse en esas cavidades, es descubrir mis partes blandas, tiernas. Esas que   ya no están recubiertas de creencias, pensamientos o voluntades. Es llegar a encontrar la médula de todo valor: el corazón.

No es un proceso inmediato, ni está exento de dificultades. Tiene grandes retos que vencer, miedos que superar, comodidades que tumbar.

Aceptar exponer lo que me hace valiosa, es igual que decidirme a exponer mi vulnerabilidad, y esto es de valientes. De verdaderos valientes en vulnerabilidad. 

martes, 29 de julio de 2014

La dura ternura


La dura ternura

No es una contradicción escribir esto, ni una equivocación. No es fácil ser tierno. No es espontáneo, dejar que aflore nuestro lado más vulnerable; fundamentalmente porque esta experiencia es dura. Es dura la ternura.

La apertura que conlleva dejarse afectar por lo que nos rodea, es una misión laboriosa y ardua. Nuestra tendencia es a ponernos una coraza y protegernos. Dejarnos tocar, es arriesgado, pero también aPASIONante.

No quiero teclear bellas palabras, cargadas de razones efímeras. Quisiera esta noche escribir solo lo que brota del corazón. Eso que mana imparable, hasta el punto que los dedos no tienen velocidad suficiente para llevar ese ritmo. Los latidos son intensos, porque las vivencias cautivan y provocan una confrontación constante de emociones, que pelean sin sentido, porque todo es un volcán que no deja de erupcionar .


Vivo experiencias que me seducen y me desbordan por la sencillez, la sinceridad, la autenticidad de sus protagonistas. Encontrar personas que te muestran que sus vidas son otras porque se han encontrado con Alguien, no se asimila fácilmente. Por eso, y como siempre he hecho cuando los sentimientos me pueden, quisiera dejar escapar algo, pero siempre con la conciencia y el temor de no desvirtuar la belleza de una conversión.



Llevo unos meses trabajando en la Pastoral Penitenciaria. Un ámbito marginal y de personas “diferentes”.  Son leprosos sociales ante los que nos ponemos en guardia, y tomamos distancia. No voy a analizar causas ni razones, porque las hay. Solo quiero compartir mi “contagio”. Me he dejado “tocar” por unas vidas que han venido a llenar la mía. Tampoco voy a impedir que pienses al leer esto, que estoy un poco loca, pero qué más da. Bendita locura que me muestra que lo inútil, lo excluido, lo apresado, lo aislado, es solo un espejismo. La fe es esto. Empezar a mirar con ojos de Dios, y descubrir en esa realidad, el Misterio escondido.

Toda persona es sagrada, aún habiendo cometido delitos, estar enganchado a la droga, robado, violado, asesinado, traficado… A pesar de todo, nunca nadie puede perder su dignidad, la de ser hijo/a de Dios.

Y aquí está el quid de la cuestión: no siempre somos lo que hacemos. Somos mucho más de lo que creemos ser, porque hay una parte en nosotros que solo podrá hacer Dios, si le dejamos.

Y esto es lo que me tiene conmocionada. Me relaciono con una persona que ha estado tremendamente enganchada a la droga, cometiendo delitos por ello, y que ha sido capaz de renunciar a su dosis de metadona para venir a catequesis. Otra, que su paso por la cárcel le ha ayudado a encontrarse con el Señor y es otra persona. Otra que llevaba una vida muy desordenada y abocada al desastre y que su estancia en prisión le ha ayudado a salvar su matrimonio. Otra que te emociona cuando habla con profunda inocencia de sus hijos. Otra que ha conocido el amor en prisión y se ha casado con él. Otra que ha podido retomar su vocación periodística… y mucho más.

Y cada vez me siento más fascinada de cómo el Señor vive entre rejas. Porque detrás de todas esas personas hay historias, vidas que conmueven. Y yo lo único que hago es estar ahí. Contemplar a los pies del Maestro como se van modelando las vidas con la cercanía, la escucha, la palabra oportuna, la sonrisa, la confianza, la ilusión, la esperanza… como con lo más sencillo se obra el milagro. La pedagogía de Dios es la ternura, la paciencia, la constancia, el dolor y el perdón. Y todo se mezcla  en un lienzo, que podría ser gris, triste, repelente; pero que es la mejor obra de arte que haya podido contemplar hasta ahora. Dios sigue “recreándose” en sus criaturas. Y vuelve a modelarlas. Y me siento privilegiada ante un Artista, que solo sabe crear algo bueno.

Y las palabras se van agotando, se van diluyendo conforme me adentro en las honduras del misterio de un Dios que en lo duro ha esculpido la belleza de una criatura con el cincel de la paciencia y el martillo de la ternura. Gracias Abba.

 



                                                       

Derramando Ternura...a su manera

Cada una a su manera... María, a los pies de su amigo, lo escucha ensimismada; a su manera, derrama Ternura...
Marta,  se afana por agasajar a su amigo; a su manera, derrama Ternura...
Marta y María, María y Marta, las Amigas de Jesús. Sí, Amigas con mayuscula. Por que los/las amigos/amigas, son aquellos que derraman Ternura "a su manera"; son los que hacen que te sientas a gusto cuando los tienes cerca; son los que se preocupan y se afanan por hacer que tu vida sea mejor; son aquellos que te escuchan con el corazón. 
Gracias a todas las Martas y Marías Amigas; gracias a todas las Marías y Martas  que se afanan por derramar Ternura y escuchar con el corazón. 



lunes, 21 de julio de 2014



SEMBRANDO TERNURA...



Trigo, mostaza, levadura... lo que importa es sembrar Ternura y Amor en los corazones del mundo, en las personas que nos rodean: en el vecino del 5A; en la chica ciega que vende cupones en la esquina; en la mujer rumana que pide lismona a la puerta de la parroquia; en el compañero de trabajo y en la encargada; 
sembrar... 
"Salgan a buscar corazónes" es un libro que el entonces cardenal Bergoglio escribió a los catequistas de su diócesis... 
"Salgan  a buscar corazónes" Edit ccs.
El mes de Julio está para terminar, despues diremos que se nos pasó el verano y no...sembramos nada...
¡¡A sembrar Ternura!!!!
¡¡Feliz verano!!!


domingo, 13 de julio de 2014

Pinceternuras

PINCELADAS PARA PENSAR EN ELLA


Frida esparcía ternura como flores, sí, como flores. Una gran ternura, una ternura infinita.
Chavela Vargas



Endurecerse sin perder la ternura jamás.

Che Guevara

La ternura es la columna central que sostiene la vida.
José Víctor Martínez Gil

La ternura es el reposo de la pasión.
Petrus Jacobus Joubert

El amor sin ternura es puro afán de dominio y de auto afirmación hasta lo destructivo. La ternura sin amor es sensiblería blanda incapaz de crear nada.
Fernando Savater

En el pecho materno absorbemos ternura para toda la vida.
José Narosky

Cosas quiero, como una gran ola de ternura deshaciéndome un ruido de caracol, un cardumen de peces en la boca, algo de eso frágil y desnudo, como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la mañana, o simplemente una semilla, un árbol, un poco de hierba.
Gioconda Belli

Deja que, así, te exprese, cuando huyen las palabras, ay, expresión del tacto, única voz precisa, deja que, así, te exprese mi ternura.
Vicente Gaos

Haré que la ternura te llegue entre las olas y que el rocío del alba jamás te encuentre a solas, que la espuma te arrulle dormido entre mis brazos y ser como la espuma besándote los labios.
Rosana Rosana

Es difícil mantener la crueldad necesaria que nos permita ser implacables en nuestros juicios. La ternura de los recuerdos se va extendiendo por todas partes; si nos diluimos en ella será imposible mirar a alguien con los duros ojos de la realidad.
Elias Canetti

Creemos adivinar los sentimientos del otro, no podemos, por supuesto, nunca podremos. No tiene importancia. En realidad es la ternura la que me interesa. Ése es el don que me conmueve, que me sostiene, esta mañana, igual que todas las mañanas.
Raymond Carver

Jamás en la vida encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre.
Honoré de Balzac

Velas de amor en golfos de ternura vuela mi pobre corazón al viento y encuentra, en lo que alcanza, su tormento, y espera, en lo que no halla, su ventura.
Ramón De Campoamor

Cuando llega la muerte, la gran reconciliadora, jamás nos arrepentimos de nuestra ternura, sino de nuestra severidad.
Mary Ann Evans

¡Qué música del tacto las caricias contigo! ¡Qué acordes tan profundos! ¡Qué escalas de ternuras, de durezas, de goces!
Manuel Altolaguirre

Entre el espanto y la ternura la vida canta.
Silvio Rodríguez

No es necesario que haya amor en un libro para que nos encante, pero sí es necesario que haya mucha ternura.
Joseph Joubert

La vida es ternura. Por eso no la comprendemos ni la comprenderemos jamás. La piedra no comprende a la brisa Medimos las órbitas de los astros, y nos quedamos atónitos ante una flor.
Rafael Barrett

Pero cuando estaba a punto de gritar, el temor desapareció. Lo reemplazó una oleada de ternura, pena y un inesperado deseo.
Kate Morton

A cielo y tierra estremecen los espasmos de ternura.
Manuel González Prada

No me hace falta la luna ni tan siquiera la espuma, me bastan solamente dos o tres segundos de ternura.
Luis Eduardo Aute

La vida me ha recompensado con lo más precioso que existe. He conocido la ternura.
Miguel Mihura

Ahora que había descubierto lo que era la ternura, la ponía en todo lo que me gustaba.
José Mauro De Vasconcelos

La vida sin ternura no vale gran cosa.
José Mauro De Vasconcelos


jueves, 29 de mayo de 2014

La inocencia nos enternece


¿Habéis analizado alguna vez esta emoción que llamamos ternura? 
¿Es alegre, es triste la ternura? 
¿No parece más bien la ternura una semilla de sonrisa que da el fruto de una lágrima? 
En el enternecimiento sentimos angustia precisamente por aquello mismo que nos causa placer. Así la inocencia nos encanta porque se compone de simplicidad, pureza, insuspicacia, nativa benevolencia, noble credulidad. Mas precisamente estas cualidades nos dan pena porque la persona dueña de ellas será víctima de los dobles, impuros, suspicaces, malévolos y escépticos que pueblan la sociedad. La inocencia no nos entusiasma, la inocencia no nos enoja, la inocencia nos enternece.
abuelos besándoseOrtega y Gasset
El dulce anhelo del amor que aguarda,
tal vez inquieto y con mortal recelo;
la fortuna bella que cruzó gallarda,
allá en la noche, entre el medroso velo.
La ansiada cita que en llegar se tarda
al impaciente y amoroso anhelo,
la mujer y la voz de su dulzura,
que inspira al alma celestial ternura;
a un tiempo mismo en rápida tormenta,
mi alma alborotaban de contino,
cual las olas que azota con violenta
cólera, impetuoso torbellino.manos

Ojos que vierten lágrimas que velan
su clara luz realzando su ternura,
mientras suspiros de sus labios vuelan
con fatiga que aumenta su hermosura;
y mientras caen los agitados rizos
que la sofocan a su ansiosa faz,
aumenta en su congoja sus hechizos
la blanca mano que a apartarlo va.
José de Espronceda

Nunca os olvidaré; continuo empleo
seréis de mi ternura y mi memoria,
y aunque en vano, también de mi deseo
Gaspar Melchor de Jovellanos

lunes, 21 de abril de 2014

Amor, ternura del Padre


HIMNO PASCUAL

P. Rufino María Grández, ofmcap.




Amor, ternura del Padre

Los cristianos tenemos la audacia de confesar que el amor de Dios al hombre es la indigencia de Dios. Si no, ¡cómo explicar la encarnación, que, cierto, siendo misterio divino, es inexplicable! Como si Dios para ser feliz, en suma, para ser él mismo..., tuviera necesidad de derrochar su ternura en el hombre. La encarnación termina en la cruz, cuando Dios se rompe a sí mismo, vacía su amor en el hombre.
Esto es lo que trata de decir la primera estrofa de este himno pascual, guía de las demás: Amor ternura del Padre / indigente de los hombres / en el árbol de la cruz / Dios hecho nuestro se rompe.
La resurrección de Jesús es el frasco roto que ha llenado la casa de perfume (cf. Jn 12,3). Y esta santa resurrección nos ha ungido de divinidad.
En virtud de la muerte de Cristo los amados de Dios (1Ts 1,4), se han convertido en amadores.
Jesús, pues, nos invita a participar de su Pascua. Nos abre su pecho, como lo abrió a los apóstoles (Jn 20,20). Y nos dice: ¡Venid, benditos de mi Padre! (Mt 25,34). Y el que nos dijo: "Mi Padre es vuestro Padre" (Jn 20,18), nos dice: mis dones son vuestros dones; todo lo mío es tuyo (Lc 15,31).

Amor, ternura del Padre,
indigente de los hombres,
en el árbol de la cruz
Dios hecho nuestro se rompe.

Y aquel quebrado perfume
llenó la Iglesia y el orbe,
y ungió de divinidad
a los que eran pecadores.

Venid, familia de santos,
los amados, amadores:
Jesús es Pascua florida,
el fin de nuestros dolores.

Jesús Viviente se acerca
y en su pecho nos acoge:
¡venid, benditos del Padre,
mis dones son vuestros dones!

Vida de la vida humana
y de Dios el sumo goce,
santo Jesús Vencedor,
¡atrae a los corazones!

¡Jesús bienaventurado,
paz y estandarte en el monte,
brille tu Pascua por siempre,
y a tus brazos nos arroje! Amén.

sábado, 19 de abril de 2014

La ternura se derrama


La ternura nos hace entrar contacto con nuestra propia debilidad.  Un lugar protegido y cuidado. La puerta que da acceso a este interior, es baja y humilde porque es la zona más delicada y confidencial de nuestro ser. Lo duro y lo fuerte la rompería. Es demasiado delicada, sensible, frágil, vulnerable. El acceso es restringido hasta el punto, que a veces a nosotros mismos nos cuesta alcanzarla. Cuanto no más a los demás. Y es justo ahí, donde el ser humano se hace más Ser y se llena de humanidad. En lo profundo, en lo escondido, en lo Misterioso, tocamos nuestra propia esencia. No es fruto de una conquista, sino de un don. No es obra nuestra, sino un regalo. No hemos tenido que esforzarnos para conseguirla porque es gratis.
Contemplar este espacio es conmoverse ante una grandeza que potencia nuestra pequeñez.Es más, los ojos para ver la ternura son los de la humildad. Lo esencial es invisible para nosotros. Es demasiado sublime y a la vez demasiado normal. Y en esta paradoja se vela el sentido de nuestra vida.
 ¿Qué tenemos que no nos haya sido dado? Somos seres totalmente dependientes y necesitados. Mendigos de los infinito. Balbuceantes de palabras que solo el corazón entiende, y en esa comprensión está nuestra felicidad. La ternura es la Palabra que todo lo entiende y por todos es comprendida. Se derrama en lo cotidiano de nuestra vida. Solo es necesaria una mirada de inocencia, de sencillez, de transparencia para que te atrape, te conquiste, te enamore.
Y cuando se experimenta la ternura solo se puede ser enternecidamente criatura humana.  

sábado, 5 de abril de 2014

La Alegría y Ternura del Encuentro con Cristo

"La potencia y la santidad de Dios restablecen sentido y plenitud de vida y de felicidad, expresadas con términos pertenecientes a las raíces afectivas de todo ser humano, que despiertan emociones únicas de ternura y seguridad. Dios vibra con entrañas maternas y con emociones intensas que contagian".
Toda una invitación del Papa Francisco para ti y para mi en el hoy de este momento.

miércoles, 26 de febrero de 2014

La oveja sin lana


La oveja sin lana
Jessica Roch Castillo


Había una vez una hermosa y pequeña granja rodeada de verdes prados y grandes huertas llenas de jugosos vegetales. Cada mañana, el Señor Gallo despertaba a todos los animales mientras la Señora Vaca preparaba la leche para el desayuno. Todo el mundo se levantaba contento y feliz esperando el nuevo día, menos Sally.

Sally era una pequeña oveja que había llegado hacía poco a la granja. Era muy tímida y se sentía muy triste porque no era como las demás: tenía dos ojos, una boca y cuatro patas, pero no tenía lana. Así que cada día, en el colegio, se sentaba sola en un rincón y nunca jugaba con los demás animales. Pensaba que si se acercaba se reirían de ella por no tener lana y eso la haría sentirse peor.

Un día, Sally llegó a clase y se encontró a todas las ovejas en círculo cuchicheando y riéndose. Nadie la llamó ni la miró y Sally se enfadó muchísimo porque nadie contaba con ella. Así que tomó una decisión radical: iría al bosque y buscaría una buena piel de lobo. Nunca más se reirían de ella ni la apartarían porque estaba segura de que así todo el mundo la respetaría.

Aquella noche, la pequeña oveja se fue al bosque. Cuando estaba a punto de adentrarse, el Señor Búho le preguntó:

- Uhú-uhú ¿dónde vas ovejilla, en esta noche tan oscura?

- A buscar una piel de lobo ¡para que todos me respeten!- contestó Sally enfadada.

- ¿Una piel de lobo? – replicó el Señor Búho –Así nadie te respetará, Sally, porque todos te temerán. Los amigos se hacen con cariño, no con miedo. Nunca tendrás amigos si asustas y tratas mal a los demás. Ve y habla con ellos, seguro que todos te quieren mucho y te aceptan tal y como eres.

Sally miró al suelo avergonzada; el Señor Búho tenía razón pues la violencia nunca es una opción.

De esa manera, pensando en lo que el Señor Búho le había dicho, volvió a la granja. Cuando estaba cerca, a lo lejos escuchó su nombre: 

- Sally, Sally, ¿dónde estás?- Todos los animales la buscaban preocupados. 

- Estoy aquí. ¿Por qué me buscáis?– contestó la ovejita. La Señora Vaca la abrazó y todas las ovejas dijeron a coro: 

- ¡Sally, pensábamos que te habías perdido! Te queremos mucho y no queremos que te vayas, ¡estábamos muy tristes y preocupadas por ti!

A los pocos días, Sally descubrió que las ovejas estaban preparándole una fiesta sorpresa por su cumpleaños y que por eso cuchicheaban en el colegio. La pequeña oveja se puso muy contenta y cariñosamente dio las gracias a todos sus nuevos amigos cuando vio su regalo de cumpleaños:
 ¡el mejor abrigo de lana del mundo!

domingo, 9 de febrero de 2014

Déjate acariciar...

"Déjate acariciar por esa ternura de un Dios que te quiere, por un Dios hecho ternura. Anímate a hacerte ternura de Dios para toda situación difícil, para todo problema humano, para quien tienes cerca, para quien se relaciona contigo y que esa ternura te acompañe a lo largo de la vida, en los momentos de alegría, de tristeza, de cruz, de trabajo, de conflicto y de lucha" (Papa Francisco)


y yo me tomo la licencia de añadir...  

...Dios ayúdame a sentir esa ternura tuya en todas las personas de mi alrededor, incluso en las que me están desgarrando por dentro. Ayúdame a ser ternura siempre para todo y para todos, también para aquellos a los que  no puedo ni mirar a la cara ya porque hasta eso duele... que la ternura sea mi estandarte siempre aunque los golpes intenten endurecerme...
                              
                                                    ... haz que sienta tu caricia,  Señor y haz que me deje acariciar...

miércoles, 5 de febrero de 2014

Hacia una pastoral de la ternura

Hacia una Pastoral de la ternura en el camino del seguimiento del Señor
La ternura es sobreabundancia del amor compartido, es el

amor que abraza, envuelve, protege y salva.
 
Hacia una Pastoral de la ternura en el camino del  seguimiento del Señor
Hacia una Pastoral de la ternura en el camino del seguimiento del Señor
Desde el punto de vista antropológico, la ternura forma parte fundamental del ser humano como oferta y como demanda, es decir, por un lado, está inscrita en lo más profundo de cada ser humano, capaz de ofrecer ternura, pero por otro lado, es una necesidad básica, de la cual la persona no puede prescindir porque no llegaría a vivir su humanidad en toda su plenitud. La ternura es sobreabundancia del amor compartido, por el puro placer-gusto de compartirlo, pero también como respuesta que ofrece cuando se ve desafiado por la fragilidad o el peligro del otro, es el amor que abraza, envuelve, protege y salva. Esta ternura abrazadora, envolvente, protectora y salvífica es la quintaesencia del Dios creador, liberador y salvador, que se ha revelado eternamente a la humanidad, de la cual, los escritos bíblicos dan testimonio. Así pues, sabiendo que Jesús es la plenitud de la revelación que Dios hace de sí mismo al ser humano, es lógico deducir que en Él, la ternura divina se manifiesta en toda su plenitud, y además, que heredó este legado humano-divino de salvación a la comunidad de creyentes, a la Iglesia.


Jesús de Nazareth: Sacramento de la ternura entrañable de Dios
Cuando uno se acerca al Nuevo Testamento puede descubrir que los evangelios son la revelación de a ternura entrañable de Dios para con ser humano. La ternura que se hace epifanía en el corazón palpitante y acogedor de Jesús; un corazón sensible, capaz de ternura solidaria, de compasión, de benevolencia y de amistad gratuita para con todos los seres humanos, pero de manera preferencia) para con los excluidos, Como bien afirma Carlo Rocchetta: “La ternura de Jesús revela cuanto más de humano existe en Dios y cuanto más de divino existe en el hombre”.

A partir del Evangelio de Lucas. González de Cardedal expresa que la encarnación de Jesús en la historia humana es fruto de las entrañas de ternura de Dios. Es ahí en sus entrañas, en su seno -lugar donde el amor hace surgir la vida-, donde se gestó la encarnación de su Hijo: "Jesús es retoño de las entrañas de nuestro Dios", es el vástago de David que visitará al ser humano para iluminar sus tinieblas, trayéndole la ternura de Dios y con ella la misericordia y el perdón (Lc 1,78). En Jesús, Dios ha visitado a su pueblo; toda su vida compartida a través de su mensaje y de los milagros es un signo de la llegada de su Reino, es decir, de la entrañable misericordia que restituye la plenitud humana a los excluidos. Dios se manifiesta en Jesús devolviendo su rostro humano a la sociedad, y la sociedad se transforma y humaniza en la medida en que se acerca al Dios de la ternura que es el mismo Dios del Reino.

Así pues, la ternura representa la práctica amorosa y entrañable de Jesús, su empatía y simpatía con por y para el otro. Ella es la envoltura del amor, el clima de atención y efusión afectiva indispensable para que el amor pueda manifestarse, realizarse y experienciarse en toda su profundidad. De ahí que, la entrañable opción por los excluidos de su tiempo -publicanos, prostitutas, endemoniados, enfermos, ciegos, leprosos, pecadores, paganos, extranjeros, mujeres, viudas, niños, pobres, ricos, enemigos, malhechores, traidores, criminales- sea una de las experiencias más significativas y uno de los datos más verificados del actuar histórico de Jesús. Todos ellos son interlocutores de su ternura entrañable.

Siendo fiel a su experiencia de Hijo amado, es decir, entrañado, querido, abrazado acariciado por su Abbá, Jesús hace de la ternura entrañable la razón de su existencia; vive del amor, en el amor y para el amor. No es pues casual que uno de los rasgos más típicos de su actuación sea la compasión: una compasión que se convierte en desvelamiento visible de la ternura divina que es, además, uno de los contenidos fundamentales de su mensaje y la fuerza constitutiva de su misión (DM 3). Un Mesías que asume toda su humanidad para darla y compartirla con todas las gentes. En este sentido Sanders observa que entre los elementos más ciertos de la tradición, destaca la provocativa simpatía de Jesús hacia los pecadores y su solidaridad hacia los excluidos. Todos encontraban en Él sin duda, un horizonte de futuro. Jesús llamaba a los pecadores y, al parecer, frecuentaba sus hogares y su compañía para ofrecerles su amistad mientras eran todavía pecadores´. Refiriéndose a este actuar histórico de Jesús, Rocchetta señala:

La plena humanidad de Jesús lleva históricamente consigo una plena asunción de los sentimientos humanos, en particular de la ternura como acto afectuoso, como vivencia orientada a la «benevolencia» y a la piedad... Cada vez que los evangelios se refieren a la «compasión» de Jesús remiten a un sentimiento, a un modo de sentir experimentado realmente por él, encarnado en primera persona, a una aproximación suya a los necesitados, con todo lo que esto implica en el plano de la participación y de la disponibilidad al servicio hasta la entrega de la misma vida”.


En efecto, la manifestación de la ternura entrañable de Jesús puede descubrirse en la relación con toda esa categoría de excluidos, quienes son interlocutores de su ilimitada ternura. Hay en Él una disponibilidad y una predilección para acogerlos y dejarse acoger, para estar con ellos y ofrecerles la salvación. Su ternura es así compasión, es decir,´pasión compartida´, participación profunda no apática sino empática y simpática. Antonio Pago la observa que la dignidad de los últimos es la meta de Jesús, lo que entendió como "Reino de Dios" era la irrupción de su compasión en el mundo, la cual había de dirigir e impulsar todo hacia una vida más digna y más dichosa para todos, empezando por los últimos".

Según algunos autores, en Lucas -el ´Evangelio de la misericordia´ se percibe a un Jesús muy humano, lleno de "ternura solidaria" y "defensor de los derechos humanos". Se descubre en este Evangelio que son muchos los signos con los que Jesús proclama la gratuidad del amor y la fuerza de entrañable ternura; Él se muestra siempre sensible con un trato amistoso, cercano, abierto y comprensible con los grupos social y religiosamente excluidos, principales destinatarios de la salvación. Este trato humano de Jesús se deja ver en la ternura y el dolor compartido con una pobre viuda que va a enterrar a su único hijo (7,11-17); en la acogida cariñosa a la pecadora conocida de todos pero que llora sus pecados (7,3649); al aceptar dialogar con diez leprosos y ofrecerles la seguridad de la curación (17, 11-19); al hospedarse en casa de un jefe de publicanos con la convicción de que también este pecador es hijo de Dios (19,1-10); y hasta en el diálogo esperanzador con el ladrón, compañero de suplicio, para abrirle las puertas del paraíso (23,39-43).

De hecho, todos querían tocarlo porque emanaba de él una fuerza sanativa, su sola presencia transmitía confianza; hacía que las personas se sintieran a gusto, acogidas. En efecto, Jesús fue capaz de manifestar su ternura haciendo el bien y curando toda clase de enfermedades y dolencias, curando a los oprimidos por los demonios precisamente porque el Padre estaba con Él ´."Su misión no era tanto una misión `religiosa´ o ´moral´, cuanto una `misión terapéutica´ encaminada a aliviar el sufrimiento de quienes se ven agobiados por el mal y excluidos de una vida sana".

El Seguimiento de Jesús
La vida del auténtico discípulo es presentada a partir de la parábola del tesoro en el campo (Mt 13, 44) y de la perla (Mt 13,45s), en las cuales Dios es el gran tesoro, la perla preciosa. La expresión "lleno de alegría" manifiesta esa total disponibilidad que embarga a la persona ante el brillo de lo encontrado. Por eso, seguir a Jesús es participar de ese tesoro. La buena nueva de la llegada del Reino proporciona una inmensa alegría, orienta toda la vida a la plenitud de la comunión con Dios y efectúa la entrega mas apasionada a los demás por gratitud a la gratuidad de su amor.

Un amor entrañable e ilimitado como lo describe la parábola del buen samaritano (Lc 10, 25-37), quien actúa de una manera concreta con una ternura rebosante, hasta al exceso, la cuál va más allá del simple deber. No sólo cura al herido y lo conduce al albergue, sino que su amor se desborda frente al prójimo herido encargándose de su situación: l° se acerca, llegó junto a él; 2° lo ve, lo mira; 3° se compadece -se le conmueven las entrañas-; 4° lo cura con sus propias manos al vendar sus heridas con aceite y vino; 5° lo echa sobre sus hombros y lo monta en su propia cabalgadura; 6° lo lleva a la posada caminando a su lado varios kilómetros; 7° cuida de él; 8° paga dos días más de hotel (los dos denarios); 9° lo encarga al posadero para que lo cuide; 10° ofrece pagar lo que sea de más por ayudarlo. En esta gama de gestos se percibe una com-participación, una personal atención que manifiesta la originalidad de la ternura evangélica. Su ternura es realmente completa, auténtica, sin intereses o medias tintas: es ternura de don puro, de benevolencia gratuita"´.

Así pues, querer ser discípulo de Jesús, implica reconocerlo en los demás, en los más pequeños: «... cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25,40), significa esforzarse en favor de una sociedad nueva y diferente. En el samaritano -como destaca Rocchetta- Jesús no presenta únicamente un buen ejemplo de vida sino un modo nuevo de ser y de organizar las relaciones humanas y la vida social; no son sólo los gestos de ayuda pequeña o limosna, sino la expresión de una elección de vida en favor del prójimo y ocupada en la construcción de una convivencia social en la que predomina la ternura y no la dureza de corazón, el respeto de la vida y el amor y no el abuso y el egoísmo. De ahí que no sea exagerado decir que en esta imagen del samaritano se tiene la carta magna de la ternura como respuesta para los discípulos y como forma de actuación concreta del amor evangélico.

lunes, 3 de febrero de 2014

Lo más sublime del sentimiento humano

La ternura...


es lo más sublime del sentimiento humano. Calidad de tierno, amor, afecto, cariño. 
La ternura acaricia, abraza, protege y se puede materializar en unas palabras, un pensamiento, un deseo, una acción. 
La ternura es una actitud afectiva interior. El arte de ser cariñoso, y amable con las demás personas es la ternura. afectuoso.
La ternura no está en lo grande, ni en lo brillante, ni en lo que se destaca, está en lo chiquito, en lo sencillo, en esas pequeñas cosas de todos los días...



... quiero sentir eso...

martes, 28 de enero de 2014

Dame la mano



Dame la mano y no la sueltes,

que te quiero y no quiero perderte,
que soy pequeño y tengo miedo,
que es oscura la noche.
   
Padre, abrázame;
abrázame y no me sueltes,
que te deseo y deseo tenerte,
que soy niño y necesito calor,
que es fría la noche.
   
Padre, dime,
cuéntame y no dejes de hablarme,
que estoy solo y necesito sentirte,
que no soy nada y necesito tu voz,
que es silenciosa la noche.

Padre, mírame,
que te amo y necesito verte,
que soy tu hijo
y deseo la luz de tus ojos,
que es ciega la noche.
   
Padre, ayúdame y no me dejes,
que es larga la noche.