viernes, 6 de septiembre de 2013

Vivir la Ternura

"La Ternura nace de las vivencias mas profundas, más íntimas, más intensas que nos impulsan hacia la luz de una vida fecunda. No es una concepción acaramelada y viscosa del diario quehacer, sino la intensa responsabilidad de quien sabe que la vida necesita el tamiz del encuentro, la solidaridad".
Del libro Brotes de Ternura. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Entre tus manos ¡Oh Señor!

Entre tus manos
¡Oh, Señor!
acógenos, consérvanos, sonríenos...
Dinos lo que es AMOR.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Como un niño en brazos de su madre

COMO UN NIÑO 
EN BRAZOS DE SU MADRE



SIENTE EL SEÑOR 
TERNURA POR SUS FIELES


Imagenes para la Ternura


Desde el Hogar de Ancianos Desamparados de Colombia,




  La Ternura es una manifestación de un amor sincero a los demás


La Ternura es tener una mirada limpia y un corazón sincero



 


 La Ternura es la sonrisa gozosa de quien se sabe muy pequeño





martes, 3 de septiembre de 2013

¿QUÉ ES LA TERNURA?



La ternura es un sentimiento grande y noble que engrandece a la persona. La persona que posee ternura es capaz de manifestar afecto, dulzura y simpatía.

Hay muchas cosas y situaciones que despiertan ternura: la inocencia o la candidez de un niño, la conversación con alguien que te abre su corazón y de la que aprendes a enfrentar situaciones en tu vida, la oración compartida, el silencio en compañía frente a la grandeza de la creación, las personas desvalidas, una llamada de teléfono, el sufrimiento, un simple paseo charlando, el dolor, el anuncio de una nueva vida...

Decimos que se puede hablar con ternura, mirar con ternura, abrazar con ternura. Ternura es ser sensible ante las situaciones del otro.

La ternura es el arte de “sentir” a la persona, al ser humano en su totalidad.

La ternura está en aquello que parece pequeño pero que se hace GRANDE EN EL CORAZÓN, aquellos gestos que lo ensanchan y que consiguen que unas tímidas lágrimas difícilmente contenidas vean la luz: el beso sincero,  el apretón cálido de manos, el abrazo inesperado, una mirada llena de cariño que nos dice: ¡estoy aquí, puedes contar conmigo!

La ternura parece por momentos olvidada. Tendríamos que revivirla,  es lo que logra que nuestros días, nuestra vida pasen de ser un mero transitar a ser inolvidables. ¿Por qué hay veces que nos cuesta tanto? ¿Nos sentimos vulnerables?... yo creo que es más lo que ganamos que lo que podemos perder.


En los niños vemos la ternura todos los días, nos cautivan con sus expresiones sinceras, con la caricia que llega a nosotros sin tener que hacer ningún reclamo... En el beso, en el abrazo que no puede envolvernos, pero que nos hace sentir ese corazón muy cerca de nosotros. En las personas mayores, esas que intentan mostrarnos el camino a seguir sin intentar imponernos nada pero que con su actuar nos enseñan tanto...

La ternura es eso que vitaliza al anciano, duerme al niño y desarma a toda persona.

La ternura, al igual que el amor, no se puede imponer, no se puede exigir, no puede ser algo fingido...es algo que sale de lo más profundo de nuestro corazón sin darnos cuenta, de forma espontánea, como todo lo bueno que llevamos dentro.

La ternura no está en lo grande, ni en lo brillante, ni en lo que se destaca, está en lo pequeño, en lo sencillo, en esas pequeñas cosas de todos los días.

Para mi la ternura es situaciones pero sobre todo personas... ... y para ti, ¿qué es la ternura?...

...Pues descúbrela, deja que toque tu corazón, no tengas miedo... y acércate a la vida revestido de ternura y ofreciendo ternura.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Cicatrices en el corazón

Un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que poseía el corazón más hermoso de toda la comarca. Una gran multitud
se congregó a su alrededor: todos confirmaron, admirados, que ese corazón era perfecto, pues no se observaban en él manchas ni rasguños; coincidieron en que era el corazón más hermoso que hubieran visto.


Al saberse admirado, el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor convicción afirmó que el suyo era el corazón más hermoso de todo el lugar. De pronto un anciano salió de la multitud y le habló:

— ¿Por qué dices eso? Tu corazón no es tan hermoso como el mío.

Con sorpresa, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, estaba cubierto de cicatrices,
incluso había agujeros y zonas donde faltaban trozos que habían sido reemplazados por otros que no correspondían, pues se veían los bordes disparejos. El joven se echó a reír.

—Debes estar bromeando —dijo—. Comparar tu corazón con el mío… El mío es perfecto.

En cambio, el tuyo es un montón de cicatrices y dolor.

—Es cierto —replicó el anciano—: tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me comprometería contigo. Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Me arranqué trozos del corazón para dárselos a cada uno de aquellos a quienes he amado.

Muchos, a su vez, me han obsequiado trozos del suyo, que he puesto en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, se ven
estos bordes disparejos, de los cuales me alegro porque me recuerdan el amor que he compartido. También hubo oportunidades en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció nada a cambio: entonces ahí quedaron estos vacíos.

A pesar del dolor que las heridas me producen, me recuerdan que sigo amando a esas personas y alimentan la esperanza de que algún día
tal vez regresen y llenen el vacío que han dejado. ¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso? —remató el anciano.

El joven permaneció en silencio, pero lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, se arrancó un trozo del corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo puso en su corazón, le quitó un trozo y con él tapó la herida abierta del joven. La pieza se amoldó, pero no a la perfección: se notaban los bordes.

El joven miró su corazón, que ya no era perfecto pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor fluía en su interior.

Y su corazón, ¿cómo es?

domingo, 1 de septiembre de 2013

Un libro sobre teología de la ternura

TEOLOGIA DE LA TERNURA   AQUI

sábado, 31 de agosto de 2013

Semillas de ternura


SEMILLAS DE TERNURA


Caricias de amor sin nombre
Recorren contemplativas la piel
Dulzura del tacto y de la vida
corazonadas con gesto de mujer.

Llamas que prenden en las entrañas
risueñas  y tiernas del ayer
gozosas en su presente laten
vibran, llenan y sueñan ser.

Se estrenan cada mañana
con la inocencia que las vio nacer
dan color, sentido y luz
atrapan el misterio que no ven.

Mirada clara y transparente,
sonrisa de un nuevo amanecer,
juego callado de ternura,
brazos tersos al mecer.
                                                                                                              
La palabra silenciosa habla
llena de gracia y de placer.
Los labios desprenden besos
dulces, limpios, sin doblez.

Ternura que todo lo envuelve
semillas Divinas de Fe
buscan tierra pura y virgen
que las haga florecer.                                         

 Mª Victoria Romero Hidalgo. A.J.M

Escucha tu corazón


"Cuando descubres en ti algo que es un don de Dios, debes

 reclamarlo y no dejar que te lo saquen. 

A veces, a  la gente  que no conoce tu corazón, se le pasara

totalmente por alto la importancia de algo que forma parte

de tu identidad mas profunda, valiosa tanto ante tus ojos

como ante los de Dios. 

Tal vez no te conozcan lo suficiente

como para poder responder a tus 

necesidades genuinas. 

Entonces debes hablarle a tu corazón y 

seguir tu vocación 

mas profunda".

HENRI NOUWEN

viernes, 30 de agosto de 2013

Manos a la obra

De una en una...
Cada pieza un gesto, 
una caricia, 
una mirada,  
una compañía, 
un saludo  ...
Tradúcela como quieras.
Así se transformará el mundo:
Con trocitos de ternura.

Frases tiernas


La ternura y los sueños son dos lenguajes de Dios.

Dios sueña con un mundo embriagado de ternura que tiene su manifestación más sincera en la misericordia.

Estos dicen algunos/as de ella:

La ternura es la columna central que sostiene la vida.
José Víctor Martínez Gil

La ternura es el reposo de la pasión.
Petrus Jacobus Joubert

El amor sin ternura es puro afán de dominio y de auto afirmación hasta lo destructivo. 
La ternura sin amor 
es sensiblería blanda incapaz de crear nada.
Fernando Savater

Mi corazón es blanco de ternura.
Jacobo Fijman

En el pecho materno absorbemos 
ternura para toda la vida.
José Narosky

Deja que, así, te exprese, cuando huyen las palabras, hay expresión del tacto, única voz precisa, deja que, así, te exprese mi ternura.
Vicente Gaos

Haré que la ternura te llegue entre las olas y que el rocío del alba jamás te encuentre a solas, que la espuma te arrulle dormido entre mis brazos y ser como la espuma besándote los labios.
Rosana Rosana



Amarás


Ama al Señor con ternura, 
y él te cumplirá tus deseos 
más profundos. (Sal. 37:4)

Esta es una hermosa parte de un salmo lleno de esperanza para todas esas personas que hoy se encuentran abatidas por las circunstancias de la vida y nos ayuda perfectamente para fortalecer nuestra fe y confianza en el Señor; podemos ver como  el rey David no se cansa de alabar, honrar y darle la gloria a Dios, porque él sabía que su Dios le iba a responder en todo momento…..

Hermanos…….Necesitamos confiar en ese Dios que es inmenso en  amor y misericordia….Todo aquél que  ama al Señor con ternura y amor verdadero, con fidelidad, con dignidad, con seguridad, recibe de parte de Dios todos los deseos, anhelos, regalos, bendiciones  que tiene en lo más profundo de su corazón….Haz tuya esta promesa que te hace hoy el Señor, ámale como lo dice el primer mandamiento….  

Con  todas tus fuerzas, con toda tu mente, con todo tu corazón….  Sin condición y desinteresadamente…..

Te aseguro que recibirás todo lo que necesitas: Libertad, sanidad, prosperidad en todos los planos de la vida, recibirás bendición, gracia, amor, misericordia,  bondad,  fidelidad,  ayuda y consuelo….

Solo el Amor es capaz de transformar el barro y hoy tu vida es ese barro en manos del Alfarero….

Si en verdad amas al Señor con todo tu ser, pon tu vida en sus manos para que te vaya moldeando así como se moldea una vasija de barro hasta hacer algo verdaderamente útil para sus propósitos, deja todas tus cosas, todos tus problemas, todas tus angustias, todas tus inquietudes, todas tus dudas en las manos del que todo lo puede…… confía en Jesús  que pudo vencer a la muerte…..

Dios vendrá a tí para que tu también salgas victorioso de la situación que estás atravesando: Economía, enfermedad, temor, duda, envidia, odio, resentimiento...

Deja que el Poder de Dios se derrame en este instante sobre tu vida y sobre las personas que te rodean……

Cree en el Señor y deja todo en sus manos.

Deja que sea el Espíritu Santo quien tenga y tome el control de tu vida…

Déjate conducir por Dios, porque El vendrá y hará brillar tu rectitud.




LA TERNURA DE DIOS



En numerosas ocasiones la Biblia afirma que «Dios es compasivo y misericordioso». El término “misericordioso” en hebreo se dice «Rahum», que es una derivación de «Rehem», cuyo significado es “seno, útero materno”. Lo que quiere decir que Dios nos ama con la ternura de una madre que nos ha engendrado y dado a luz


El Cantar de los Cantares celebra el amor emocionado, bello, permanente, de un varón y una mujer que gozan y valoran la vida al encontrarse. Aventura de búsqueda y belleza, de gozo y libertad, de entrega y canto. Su introducción en el canon bíblico sirvió para que judíos y cristianos se sirvieran de él a lo largo de los siglos para hablar de la relación de Dios con su pueblo y con cada creyente. No tanto para hacer reflexiones filosóficas sobre el ser de Dios, cuanto para cantar experiencias de encuentro con él.
“Levántate, amada mía, preciosa mía, ven. Que ya ha pasado el invierno, han cesado las lluvias y se han ido. Las flores brotan en el campo y se oye el arrullo de la tórtola" (Cant 2, 10ss).

El profeta Oseas nos habla de Dios como de un esposo que se compromete a desposarse con su pueblo como la esposa amada y nos habla de la imagen de un Dios Padre que ama sin pedir nada a cambio. Dios se im- plica con la creación de manera gratuita
“Me desposaré contigo para siempre; me desposaré con- tigo en justicia y en derecho, en misericordia y en ternura...” (Os 2, 21)
Ante la infidelidad de la esposa, Dios habla como un esposo lleno de paciencia y de ternura, siempre dispuesto a acoger y a perdonar:
Yo sanaré su infidelidad, la amaré gratuitamente” (Os 14, 5).

Dios no es un ser lejano, sino muy cercano a sus criaturas. Los profetas usan la imagen de una madre amorosa que no puede olvidar a su hijo:
“¿Acaso olvida una madre a su hijo y no se apiada del fruto de sus entrañas? Pues aunque ella lo hiciera, yo nunca te olvidaré.”
Él nos toma en sus brazos y nos hace caricias como a un niño pequeño.
“Cuando Israel era un niño yo le amé... tomándolo en mis brazos, lo atraía con ligaduras humanas, con lazos de amor. Fui para ellos como quien alza una criatura contra su mejilla y me bajaba hasta ella para darle de comer” (Os 11,1-4)

En el profeta Isaías hay destellos de una inmensa ternura y cercanía de Dios con su pueblo y con cada uno de sus hijos. Nos presenta imágenes del padre y de la madre respecto a sus hijos:
”Señor, tú eres nuestro padre, nosotros la arcilla y tú el alfarero, somos la obra de tus manos” (Is 64, 7)
“¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré. Mira te llevo tatuada en mis palmas.” (Is 49, 15-16).
“Como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo.” (Is 66,13).


En el profeta Jeremías encontramos también esta imagen de padre;
“¡Si es mi hijo querido, Efraím, mi niño, mi encanto! Cada vez que le reprendo me acuerdo de ello, se me conmueven las entrañas y cedo a la compasión” (Jer 31,20).

En los Salmos hay infinidad de referencias, de actitud de confianza en un Dios cariñoso, amante, misericordioso, lleno de ternura para con sus hijos:
“Aunque mi padre y mi ma- dre me abandonen, el Señor me acogerá” (Sal 27,10).
“Dios mío, guárdame como a la niña de tus ojos, escón- deme bajo la sombra de tus alas” (Sal 17,8).
“Nuestro Dios es bueno y cariñoso con todas sus criaturas” (Sal 145,9).
“Nos colmará de gracia y de ternura (...). Como un padre siente ternura por sus hijos, así siente el Señor ternura por sus fieles” (Sal 103,4.13).

Podemos confiar en su amor, 
abandonarnos en sus brazos y decirle con cariño: 

DECÁLOGO DE LA TERNURA


1. Todos tenemos necesidad de dar y recibir amor. Si no hacemos así, la vida se oscurece. 

2. Para vivir la ternura no se necesitan grandes cualidades. Basta expresar con espontaneidad el amor, sin avergonzarse. 

3. La verdadera ternura se conjuga en voz activa y voz pasiva. No sólo hay que darla, sino recibirla con espontaneidad y alegría. 

4. La ternura debe expresarse con naturalidad y en todo momento, pero, sobre todo, en los momentos tensos y difíciles. 

5. La ternura no es amanerada ni trivial, y no se compagina con la agresividad. 

6. Vivir la ternura no significa ser débil y manejable, sino generoso y acogedor. La ternura no se riñe con la energía. 

7. La ternura no es exclusiva de la relación madre- hijo. La familia, los hermanos y compañeros, agradecen también este sentimiento. 

8. La ternura se aprende cada día dando amor. Nunca es tarde para empezar a practicarla. 

9. Si bien es difícil entender la verdadera sexualidad sin ternura, no confundas nunca la sexualidad con la ternura. 

10. Dar, expresar, acoger y recibir ternura es siempre muestra evidente de madurez.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Acoger con afecto y ternura a toda la humanidad


Palabras del Papa Francisco o en la homilia de inicio de su pontificado:

El Papa debe acoger con afecto y ternura a toda la humanidad
Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas. Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,31-46). Sólo el que sirve con amor sabe custodiar.